Madera
Roble macizo en estructura y frentes, secado en cámara hasta el 8 % de humedad para que no trabaje después dentro de casa. Acabado a poro abierto: se toca la madera, no una capa de laca.
Cuatro paredes, una ventana y nada más. Todo lo que viene después se fabrica a mano y se encaja a tu medida.
Los bajos y la columna se replantean contra la pared real, no contra un plano. Ninguna casa está a escuadra.
Altos hasta el techo, sin huecos muertos. La línea del alicatado nace donde termina la encimera.
Elegimos el bloque por su veta y lo cortamos en húmedo para que el dibujo no se rompa en la esquina.
Grifería sin lacar: se oscurece con el uso y con los años se parece más a tu casa que el día que se instaló.
Tres pantallas de latón sobre la isla, a la altura exacta para iluminar sin deslumbrar a quien cocina.
Seis semanas desde el taller. Un solo viaje, un solo equipo.
Empezar mi cocina →Trabajamos sobre tus paredes reales, no sobre un catálogo. Cada mueble se fabrica en banco, se monta en seco en el taller para comprobar que encaja y solo entonces sale hacia tu casa.
Sin subcontratas y sin piezas de serie: carpintería, piedra y latón coordinados por el mismo equipo desde el primer boceto hasta la última bisagra.
No trabajamos con todo lo que existe. Trabajamos con cuatro materiales que sabemos cómo envejecen, porque llevamos veintidós años viéndolos envejecer.
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Roble macizo en estructura y frentes, secado en cámara hasta el 8 % de humedad para que no trabaje después dentro de casa. Acabado a poro abierto: se toca la madera, no una capa de laca.
Elegimos el bloque entero en cantera y numeramos las piezas para que la veta siga su camino de la encimera al frente. El canto se pule dos veces: una en taller y otra ya instalado.
Tiradores, grifería y perfiles en latón macizo sin lacar. No lo protegemos: queremos que se oscurezca donde se toca todos los días y que el dibujo de tu propio uso quede a la vista.
Tres puntos de luz cálida a 2700 K sobre la isla y una línea continua bajo los altos. Se calcula la altura de las pantallas contra la estatura de quien cocina, no contra el plano.
Ninguna se parece a la anterior porque ninguna casa se parece a la anterior. Lo único que se repite es cómo la hacemos.
Una isla de cuatro metros en una sola losa, sin junta visible. La pared del fondo no estaba a plomo: los altos se fabricaron con tres milímetros de compensación repartidos módulo a módulo.
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Sesenta metros cuadrados y un techo inclinado. La columna de hornos se resolvió a medida centímetro a centímetro para caber bajo la viga sin renunciar a la despensa.
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Muros de mampostería de sesenta centímetros y ni una sola línea recta. Cada mueble se replanteó en obra con plantilla de cartón antes de cortar la primera tabla.
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Vamos a tu casa, medimos con láser y comprobamos plomos, escuadras y acometidas. De ahí sale el presupuesto, no de un catálogo.
Planos a escala, muestras físicas de madera, piedra y latón, y la elección del bloque de piedra en cantera contigo si quieres venir.
Cuatro semanas de taller. La cocina se monta entera en seco antes de salir, para que en tu casa solo haya que instalarla.
Un solo viaje y el mismo equipo que la ha fabricado. Ajuste final de puertas y cajones a las 48 horas, con la casa ya en uso.
No pedimos la reseña el día de la entrega, cuando todo brilla. La pedimos a los doce meses, cuando la cocina ya ha aguantado un invierno de uso.
Vinieron tres veces a medir antes de cortar una sola tabla. Al principio me pareció exagerado; ahora entiendo por qué encaja todo sin un solo silicona de relleno.
Elena Márquez
Nos dijeron que no a dos ideas nuestras y nos explicaron por qué. Eso, en presupuestos de este tamaño, vale más que cualquier catálogo.
Javier Redondo
Un cajón empezó a rozar a los ocho meses. Escribí un martes y el jueves estaba en casa el mismo chico que lo había montado. Sin partes ni números de incidencia.
Carmen Ibáñez
Las que nos hacen en todas las primeras visitas. Contestadas aquí para que no tengas que pedir cita solo para preguntarlas.
Nuestras cocinas van de 28.000 € a 75.000 €, sin electrodomésticos. La media de 2026 está en 42.000 € para unos 16 m². Lo que mueve el precio no son los metros: es la piedra, el número de módulos a medida y si hay que resolver paredes que no están a escuadra.
Si tu presupuesto está por debajo de 25.000 €, te lo diremos en la primera llamada y te recomendaremos a alguien que encaje mejor. No cobramos por esa conversación.
Seis semanas desde que se firma el proyecto hasta la instalación. A eso hay que sumarle la espera para entrar en taller: hacemos doce cocinas al año y ahora mismo la próxima entrada libre es marzo de 2027.
El plazo de seis semanas es firme y va por escrito en el contrato, con penalización por retraso si el retraso es nuestro.
Cerrado. Medimos nosotros con láser, así que si nos equivocamos midiendo el error lo pagamos nosotros. Solo cambia el precio si cambias tú algo del proyecto, y entonces se firma una modificación aparte antes de tocar nada.
Viene el ebanista que fabricó esa pieza, no un técnico externo. Diez años en carpintería y herrajes; la piedra natural va aparte porque es material vivo y se cubre por rotura de origen, no por manchas de uso.
Los repuestos los tenemos nosotros: los tiradores se funden a medida y guardamos el molde de cada proyecto.
Sí, hasta unos 200 km: Toledo, Segovia, Ávila, Guadalajara y Cuenca entran sin recargo. Más lejos solo aceptamos proyectos completos de vivienda, porque el equipo tiene que dormir fuera y eso solo sale a cuenta en obras grandes.
Trabajamos con una financiera que da hasta 60 meses, con o sin intereses según el plazo. También aceptamos el pago repartido en tres hitos sin coste: 30 % al firmar, 40 % al entrar en taller y 30 % a la entrega.
Nadie compra una cocina de cuarenta mil euros rellenando un formulario a las once de la noche. Elige el paso que te apetezca dar hoy.
48 páginas con doce cocinas entregadas, sus planos, sus materiales y lo que costó cada una. En papel o en PDF.
Recibir catálogo → 02 — 15 minutosContesta alguien del taller, no un comercial. En un cuarto de hora sabrás si encajamos en tu plazo y en tu presupuesto.
910 000 000 → 03 — Jueves por la tardeVer una cocina montada en seco antes de que salga hacia casa del cliente explica más que cualquier folleto.
Reservar visita →La primera visita y el presupuesto no cuestan nada. Si al final no somos el taller adecuado, te lo diremos.
Pedir presupuesto →